9 de mayo de 2019

El sol

No soy yo el que brilla, si me has visto brillar. Es nuestra relación expresándose dentro de mí. Así, que, al llegar la hora, donde no he de brillar más, no te asombres. Hemos sido nosotros los culpables, no cuidamos con sumo cuidado y cariño aquello que brillaba tanto.

Has cogido entre tus dos manos una llama
Y ahogaste esa llama para siempre

Ya para qué seguir siendo árbol
Si solo oscuridad nos rodeará de aquí en adelante

No me busques más
Ninguno de los dos merece estar junto al otro
No merecemos nada menos que la luz que vimos alguna vez

3 de marzo de 2019

Las etapas del desarrollo humano

El transcurso del tiempo donde las condiciones dentro de ti y externas se mantienen algo estable se puede denominar etapa

El comienzo de una nueva te obliga a abandonar circunstancias de la anterior, tal vez porque lo buscaste, tal vez es la evolución normal relacionada con una mayor edad

Posiblemente cada etapa tenga algo de bueno
Algo que no podrás volver a experimentar de nuevo de la misma forma

Así pierdes algo en cada etapa
Porque como lo externo o lo interno se relacionan entre sí, posiblemente ya no seas la misma persona

Con el tiempo, tal vez llegues a extrañar cada etapa
El horrible sabor del tiempo, el mareo de ver como todo se renueva constantemente

El mareo de darse cuenta que no vamos hacia ningún punto más alto que los demás
Más bien, cada etapa tuvo sus puntos elevados, sus llanuras y sus depresiones

Así, cada etapa fue perfecta en su propio y particular sentido
Pero ninguna etapa dura para siempre

Nos quedamos con las lecciones aprendidas, con las cicatrices, con los momentos agonizando en la memoria

Parece ser esto necesario para darle espacio a lo nuevo
Lo nuevo que es solo otro ejemplo de la misma vida
Lo nuevo todo cargado de esperanzas y de futuro
Siempre distrayéndonos para no voltear a ver el pasado

Así, ve y toma una foto, para que llegues al verdadero final con una colección.

26 de septiembre de 2018

Nociones que hacen a 1Q84 una novela a la que se vuelve


La novela 1Q84 de Haruki Murakami es una narración sobre la importancia para el ser humano de pensar por sí mismo, de nuestra continua necesidad de amor y de sentido y de nuestra vulnerabilidad, nuestra dificultad para formar y creer en convicciones propias.
La actividad de pensar en la novela se contrapone al cuestionamiento y la expresión de la individualidad en medio de un grupo de personas. De forma más sutil, los objetos sobre los cuales el pensamiento actúa, los conceptos, se ven representados en lo que el libro llama “daughter”. Las daughter son el ejercicio de la razón abstraído de las emociones, por eso las daughters tienen una forma particular de expresión. En una de las brillantes descripciones de Murakami, explica en qué consiste esta forma particular:

“Ni si quiera parecía haber oído la pregunta. Tal vez hubiera una válvula especial en los oídos que captaba la pertinencia o impertinencia de una pregunta y se abría o cerraba conforme a sus necesidades, igual que las branquias de un hombre pez.” Página 635. 1Q84. Murakami.

El coraje de tomar decisiones propias, que destacan o caracterizan a un individuo, y la expresión de estas decisiones en una comunidad, vistas como el desarrollo de la individualidad, se ven representados en las decisiones que cambian el rumbo de la vida de Aomame y Tengo, los personajes principales de 1Q84. Aomame decide abandonar la comunidad religiosa de su familia, y por eso, ser apartada. Mientras que Tengo decide dejar de vivir con su padre. 

Algunas de las decisiones de Aomame y Tengo, incluso a una temprana edad, son historias sobre el ejercicio del pensamiento en un mundo que solo nos arroja pistas confusas y contradictorias sobre nuestras opciones disponibles, y también sobre nuestras preferencias. En Sobre la Libertad, John Stuart Mill nos ofrece, lo que yo considero, una explicación sobre el proceso que atravesaron Aomame y Tengo:


“El hombre que permite al mundo, o al menos a su mundo, elegir por él su plan de vida, no tiene más necesidad que de la facultad de imitación de los simios. Pero aquel que lo escoge por sí pone en juego todas sus facultades. Debe emplear la observación para ver, el raciocinio y el juicio para prever, la actividad para reunir los materiales de la decisión, el discernimiento para decidir, y, una vez que haya decidido, la firmeza y el dominio de sí mismo para mantenerse en su ya deliberada decisión. Y cuánto mayor sea la porción de su conducta que ha regularizado según sus sentimientos y su juicio propios, tanto más necesarias le serán estas diversas cualidades.” J.S Mill. Sobre la Libertad. Capítulo tercero: De la individualidad como uno de los elementos del bienestar.

La acción de pensar se ve desglosada y ejemplificada a través del personaje Ushikawa, este genera desagrado por su aspecto físico, por eso, entre otros motivos, se vio abocado a vivir de pensar con cuidado, con ese hábito se desempeñó como abogado y luego investigador. El pensamiento en Ushikawa es representado junto con las emociones, con los miedos y demás aspectos que influencian el comportamiento humano. El personaje de Ushikawa transmite la idea de que el pensamiento, el ejercicio de la razón, no es la única dimensión humana relevante, existen otras dimensiones que están ausentes en Ushikawa, y que son las que llevan a Tengo y Aomame a alcanzar su tan añorado objetivo.

Además de pensar, otro concepto transversal a toda la obra son los vacíos. Los vacíos son la noción que utiliza Murakami para explicar el desarrollo de ciertas historias. Los vacíos que se crean explican los movimientos en las historias de los personajes, una tragedia, emociones fuertes, acciones que se recuerda para toda la vida, que generalmente tienen que ver con la violencia -la guerra- traen una serie de consecuencias que, a su vez, como en una cadena, sirven como causa a otros efectos sobre la trama.

Los vacíos en Murakami se caracterizan por provenir del pasado o por fuera del presente y del alcance de los personajes, sin embargo, sufren las consecuencias de estos, y se adaptan a ellos. En Kafka en la orilla, en el horizonte de los sucesos de la narración siempre está presente un pasado trágico y misterioso, que supera la vida de los personajes que lo descubren. Este horizonte se retoma de vez en cuando en la narración, pero siempre está presente en la medida que intuimos que lo que ha pasado allá lejos, configura el presente, es decir, afecta lo que les pasa a los personajes.

El concepto de vacío se adapta a lo que quiere transmitir Murakami por una simple razón: los vacíos necesitan ser llenados y, a su vez, este proceso hace que el vacío se “traslade” a otra persona o a otra dimensión, esto se repite continuamente hasta que otra fuerza, igual o más poderosa a la que creó el vacío en su comienzo, reprime por completo el vacío. Para Tengo y Aomame, esta fuerza es su atracción mutua, que logra contrarrestar los vacíos que llegaron a sus vidas desde lejos, desde el horizonte.

Los vacíos y el desarrollo de la narración pueden ser percibidos en Murakami dentro de un ambiente donde existen “fuerzas” que determinan, pero no completamente, los acontecimientos. Por eso, los vacíos que provienen de afuera de la vida de los personajes son compensados con las fuerzas interiores de las personas. Las fuerzas interiores más notables en la novela fueron escribir para Tengo y proteger a otros para Aomame. Una vez más, John Stuart Mill nos explica desde el siglo XIX, lo que sucede en 1Q84:

“La naturaleza humana no es una máquina que se puede construir según un modelo para hacer de modo exacto una obra ya diseñada; es un árbol que quiere crecimiento y desarrollo en todos sus aspectos, siguiendo la tendencia de fuerzas interiores que hacen de él una cosa viva.”

El ambiente lleno de fuerzas exteriores e internas en la novela de Murakami puede ser visto como un reflejo de un sistema de ecuaciones. Algunas veces me he topado con descripciones en la novela que parecieran corresponder a interpretaciones del mundo motivadas en las matemáticas. Un sistema de ecuaciones establece distintas relaciones entre las variables, por eso al cambiar el valor que toma una variable puede tener consecuencias en todas las demás, debido a la relación previamente establecida. ¿Acaso lo anterior no se parece a los vacíos afectando a las fuerzas que moldean la historia?

Otro ejemplo, es la presentación que hace Tengo del proceso de editar el borrador de una novela. Se puede distinguir un momento, que consiste en añadirle más páginas a la historia y, un segundo momento, que consiste en depurar lo que no es necesario o menos importante. Luego, se vuelve añadirle más apartados al texto y se vuelve a retirar lo que no es relevante. Así, hasta que el proceso “converge”, es decir, el autor no cree que añadirle o quitarle partes al texto pueda mejorarlo de forma significativa. En sistemas dinámicos, abordados a través de ecuaciones diferenciales, se utiliza el concepto de estado estacionario para señalar las características y el punto donde se converge en una situación cuyas fuerzas internas son compatibles entre sí y, por lo tanto, no generan subsecuentes cambios.

La estructura de la novela intercala la historia de los personajes. Por ejemplo, un capítulo empieza con Aomame y el siguiente con Tengo, luego Aomame otra vez. Una visión que me atrae mucho es pensar que pasar de un capítulo a otro son dos movimientos que se contraponen, uno va hacia arriba y el otro hacia abajo, acercándose hasta que se encuentran y se produce el final de la novela. Además de la estructura de intercalado entre capítulos, esto también lo sugiere el hecho que las historias de Aomame y Tengo se van acercando, en términos, del espacio físico que los separa, en las personas comunes que están presentes en la historia de los dos y en el mayor deseo de volver a encontrarse. ¿Acaso este acercamiento entre los dos personajes principales no es un sistema que converge al final?

Por último, uno de los encantos de 1Q84 son las descripciones cuidadosas y llamativas, llenas de referencias a la historia del arte, la literatura y la música, como la siguiente:

“Untaba las tostadas con mermelada con sumo cuidado y tomándose su tiempo, como Rembrandt cuando pintaba los pliegues de la ropa.” Página 626. Capítulo 16. TENGO. Igual que un barco fantasma.

 “Con todo, llevaba tanto tiempo en mi interior que era como si no percibiera su significado”. Página 636. Murakami, Haruki. 1Q84. Tusquets Editores.

1Q84 es un libro sobre el pensamiento y el coraje. En ese sentido, es una lectura que nos invita a llegar a nuestras propias conclusiones sobre la importancia de ser humano, de ejercer nuestras facultades y desarrollarlas en distintas direcciones, en un mundo que no nos da garantía alguna de éxito. En la medida que permite comprender los retos compartidos de nuestra humanidad, 1Q84 es una novela sobre cómo vivir bien, a pesar de los otros y de nosotros mismos.

Dato curioso
1984 es un número que hace referencia al año de fundación de la secta japonesa “Verdad Eterna”, cuyo líder perpetró atentados terroristas en el metro de Tokyo en 1995. 1984 también es el nombre de la distopía de George Orwell. Ambas referencias aluden a la importancia de pensar por sí mismo dentro de una sociedad que te suele invitar a seguir dogmas sin chistar.

12 de enero de 2018

Una vida llena de significado



Las bases de las experiencias por las cuales atravesamos y podemos identificar como llenas de significado tendrían que partir de dos supuestos: la libertad y la verdad. No puede existir significado si no hay elección, aunque conservemos las propiedades físicas de las experiencias, mientras no provengan de algún tipo de abandono, reflexión y elección, estas no pueden apelar a tener significado. Si el destino se asume inevitable, no puede haber lugar para el significado. Si la sociedad nos niega como individuos y utiliza poderes coercitivos para interferir en nuestro pensamiento, el significado y la libertad tendrán mayores dificultades para hacerse posible.

Las experiencias llenas de significado se derivarían de la sinceridad con nosotros mismos. Si el frecuente autoengaño surge, aún sin ser percibido, las experiencias de la vida serán solo una historia que ha cambiado los sentidos originales de los momentos. En la ficción, que no se reconoce a sí misma como tal, los humanos podrán encontrar alegría, pero no una vida realizada en la verdad. El supuesto de la verdad, es solo eso, un supuesto que se asume, porque no es claro de dónde proviene el deseo de fidelidad a nuestra propia consciencia.

Una vida llena de significado sucedería cuando cargamos a nuestras experiencias de narraciones que la respalden. El significado surgiría de la expresión de la vida de la persona como símbolo. Esta expresión tendría que ser consciente y los símbolos, como medios de comunicación, deben transmitir un mensaje que proviene del individuo y que puede ser leído por otros, ya sea en el presente o en un futuro lejano. El mensaje requiere de un código que provendría de la realidad cultural, donde el lenguaje juega un papel esencial. Además, el significado del mensaje sería una construcción proveniente de un proceso interno del individuo, que recibe retroalimentación de su entorno.

Llenar la vida de significado surge de la realización del ser humano como ser consciente y como ente que influye en su propia realidad. El ser humano se hace posible rodeado de otros seres humanos y gracias a los otros puede concebirse la comunicación. En la cotidianidad de la vida nos podemos llenar de significado, cuando nuestras acciones permiten la conexión con los demás. Esta conexión, sin la cual no habría humanidad, es la que nos impele a cargar nuestra vida de significado.


1 de octubre de 2017

Los límites de la corrupción: en las fronteras de ser humano



(Discurso de ceremonia de grados, Auditorio Gerardo Molina, Universidad Nacional, Medellín, Colombia, 13 de septiembre de 2017)

Suelo asombrarme de un hecho particular, al cual los economistas suelen enfrentarse, me refiero a la persistente existencia de conflictos de intereses a la hora de desarrollar modelos o narraciones que expliquen algún fenómeno propio de su profesión. Así los economistas durante la creación de sus obras no solo son observadores, por ejemplo, del mercado, ellos mismos suelen ser parte de lo que estudian, y por lo tanto sus palabras pueden llegar a favorecerlos o no en sus intereses particulares. Se podría llegar a pensar que este cuestionamiento podría condenar a la incredulidad las obras de los economistas y de otros estudiosos de las ciencias sociales.

Sin embargo, las teorías económicas guardan distintos niveles de credibilidad y así como son secundadas también son puestas en cuestionamiento constante como lo exige la práctica de la ciencia. Luego, por qué los teóricos de las ciencias humanas y económicas no sucumben sistemáticamente ante la corrupción, colocando sus obras al servicio de sus intereses sectoriales o gremiales, en perjuicio del avance de la ciencia o de la sociedad.

Para ilustrar mi consideración al respecto, me permito generalizar la pregunta, es decir, la cuestión principal será por qué la trampa no ha llevado al declive definitivo de la civilización, respuesta que podría darnos algo de esperanza ante la coyuntura judicial actual del país. ¿De qué forma a pesar de nuestros intereses contradictorios y excluyentes, por ejemplo, de la lucha de los trabajadores por salarios más altos y de los capitalistas por salarios más bajos, no hemos sucumbido al olvido como especie?. ¿De qué forma a pesar de presentarse situaciones frecuentes donde el vendedor conoce mucho más sobre su producto que un comprador, es decir, en un ambiente propicio para el engaño, puede llegar a darse el intercambio, el mercado o los precios?.

Esta manera no son decretos para fijar el salario mínimo, debe más bien estar relacionada con reconocer que solo podemos humanizarnos a través del otro o de la otra persona, abro comillas, “se trata de aprender a considerar los intereses del otro como si fuesen tuyos y los tuyos como si fusen de otro” cierro comillas de Fernando Savater en Ética para Amador. Este concepto sigue de cerca al de Smith, referente a la simpatía.

Sin duda alguna, no reconoceríamos a Marx, Smith, Mises y Keynes si ya hubiésemos descubierto que sus teorías están diseñadas de acuerdo a intereses distintos al bienestar general. Para volver a la pregunta inicial, esto quiere decir, que los economistas no pueden pasar por alto el desprestigio o la sanción, al que los puede llevar dejarse coactar por intereses que van en contravía del avance de la economía. Debido a estos peligros es importante repetir otras palabras de Savater “para que los demás puedan hacerme humano, tengo yo que hacerles humanos a ellos; si para mí todos son como cosas o como bestias, yo no seré mejor que una cosa o una bestia tampoco”.

Así que la corrupción o la trampa tiene sus límites, y estos son más claros en la medida que estudiemos a los seres humanos. Sí, esos seres que son el punto de partida de todos los estudios que se dan en una Facultad de Ciencias Humanas y Económicas.

Esa es una de las razones de por qué en las ciencias humanas y económicas es apremiante conocernos a nosotros mismos, conocer a nuestros amigos y familiares, conocer al otro, al que es diferente, esto nos ayuda a entender al ser humano y a las disciplinas que hemos decidido estudiar.

La tarea de conocernos a nosotros mismos a través de los otros, se vuelve más prioritaria cuando reconocemos las consecuencias que pueden traer nuestros juicios de valor o proposiciones durante el ejercicio de las profesiones afines a las ciencias humanas; éstas pueden llegar a trascender el ámbito personal de cada quién, y como habrán visto tanto en la academia como en el sector privado y público, hay palabras que han llegado a influenciar muchas sociedades a través del tiempo. Así que dar explicaciones, conceptos u opiniones a nuestros amigos, familiares o en el trabajo sobre la economía, la política, la historia y filosofía es una gran responsabilidad. Porque las proposiciones de este tipo, que en últimas son proposiciones sobre el ser humano, pueden tener serias consecuencias sobre la sociedad, alguna de las más importantes, han sido condenar a muchas familias a la soledad y a la pobreza, o, por otro lado, asegurar la prosperidad, la salvaguardia de la civilización y la garantía de la continuidad de la vida humana en el universo. Ese es el alcance potencial de tomarse con ligereza o con profesionalidad los conceptos que demos sobre temas tan diversos como la política pública, la corrupción, la pobreza, la desigualdad, el poder, entre otros.


REFERENCIAS
Savater, Fernando. Ética para Amador.
Smith, Adam. Teoría de los sentimientos morales. Fondo de cultura económica.