3 de enero de 2022

El turismo de larga distancia y las películas o sobre la importancia de la televisión

Mientras me volvía a ver con sentido de culpa Harry Potter y el misterio del príncipe en los primeros días del 2022, me preguntaba qué buscaba en las películas. Creo que la respuesta es la misma a la pregunta sobre explicaciones del deseo del turismo de larga distancia. Esta alegre coincidencia me motivó a escribir al respecto.

Un grupo minoritario pero cada vez más grande de la población tiene un oficio que puede desempeñarse desde la casa a través de un ordenador o computador que se facilita con la asistencia del celular y otros dispositivos auxiliares. Esta posibilidad surge por una amplia gama de factores, el que me interesa tiene que ver con que los medios para desempeñar un oficio carecen de materialidad entendida llanamente como masa o materia física. Los oficios transforman documentos que son archivos en el computador que tienen una materialidad mucho más liviana que el carpintero con la madera o los profesionales de los motores cuando ajustan las amplitudes de los conductos de las máquinas a una versión más óptima lejos del desgaste que produce el uso. Estos oficios no cargan con la materialidad a la que se enfrentan las personas en una sala de cirugía, un policía atendiendo un evento en el espacio público o un técnico en una línea eléctrica de alta tensión.

Mi especulación me dice que la liviandad de estas cosas nos lanza al deseo de encontrar espacios donde lo material se vuelva lo protagonista. Por ejemplo, si uno planea un viaje a Madrid desde el Nuevo Mundo, hoy en día es posible recopilar una gran cantidad de información sobre Madrid sin pisar la ciudad. Uno de las mayores atracciones es el Museo Nacional del Prado que tiene un excelente sitio web acompañado de redes sociales como Facebook o Instagram donde hacen transmisiones en directo sobre distintas obras. Uno desde el computador en el Nuevo Mundo es posible navegar muchas de las obras de pinturas expuestas en el Prado, entre esas, Familia Gitana de Juan de Echavarría: es posible descargar la imagen a todo color, consultar la ficha técnica, un texto breve sobre la obra y sobre el autor para luego, si se cuenta con el tiempo, seguir buscando información en toda la web sobre los gitanos hasta verse las cinco temporadas disponibles de Peaky Blinders en Netflix.

Nos vemos obligados a enfrentar así un mundo multimedia donde el espacio físico, la presencialidad como dicen algunos, es otro medio más de una bandada diversa de opciones para explorar el mundo que nos rodea. En la visita a Madrid parece contraproducente pararse en el Prado a leer fichas técnicas y textos en sala cuando este contenido está disponible de forma remota. Por lo que nos vemos impelidos a no solo planear el viaje a Madrid sino también viajar a través de medios no físicos a Madrid previamente con el objetivo de poder mejorar nuestra experiencia. Tenemos que aprender el mapa de Madrid, las estaciones del metro, podemos leer noticias de la ciudad e incluso participar en foros de debate político en Internet. De esta manera, ¿qué queda de Madrid luego de destilar todo lo que podemos experimentar de Madrid a través de libros, Internet, sonidos, imágenes, vídeos y textos?

Creo que no obtendré la respuesta hasta que haga el penoso viaje a Madrid. Pero lo cierto es que tal vez me encuentre apreciando las bellas calles y los edificios planeados con cuidado de Madrid mientras escucho la cadencia al hablar de las personas que caminen cerca de mí y tengan un interlocutor o una llamada. Similarmente, la materialidad de las películas de Harry Potter despliegan un espectáculo fascinante de arquitectura, ropa, música y efectos especiales, porque la magia se aplica en primer orden a los objetos, no son una transformación estructural de las leyes físicas o de las relaciones sociales entre las personas. Uno para poder pensar en Harry Potter o tratar de armar una trama que vaya más allá de lo inmediato se necesita ponerle pausa a la película. Las películas son una, de las pocas competencias, a la presencia física. Elevan tanto el ritmo que si necesitamos planear un viaje a Madrid deberíamos simular que estamos programando el transcurso de una película, algunos dirían incluso que su medios de transmisión estarían en las redes sociales, eso sí acompañados del imperativo de tener un buen celular.

De hecho, si se quiere hacer el viaje artesanal, con redes sociales y celulares apagados, y espontáneo, sin mucha planeación, "abiertos al descubrimiento" estaremos en el grupo de los reaccionarios, es probable que esta sea una opción apetecida como acto de que: otro mundo es posible todavía somos libres y no tenemos que sacar una película nueva siempre que tengamos tiempo de ocio. El viaje artesanal solo subraya la omnipresencia de la súper-especialización del tiempo de ocio a donde hemos llegado por la amplitud de las opciones multimedias. 

El viaje artesanal es una opción auténtica solo si reconocemos lo artificioso de las películas, precisamente si reconocemos su contenido de fantasía. Tal vez obtendremos mayor satisfacción en un punto intermedio, lo cierto es que no podemos competir con las grandes directores o las súper-producciones de los gigantes conglomerados de la televisión. No podemos competir con la multimedia disponible y, en verdad, no es lo que necesitamos, a menos que estemos interesados en una experiencia estimulante llena de cafeína y aventura. 

Los viajes con altas cantidades de cafeína, que les compiten a las películas, los relaciono con la propiedad de la larga distancia, entre más lejos este nuestro destino en términos físicos hay una mayor promesa implícita de sumergirnos en una sofisticada experiencia que nos diferencie de nuestros pares, una forma también de comprar una memoria que podamos atesorar y con la cual entretenernos después. 

Podemos armarnos la película en nuestra mente del viaje a Madrid, pero necesitamos ir a Madrid para recuperar el vital elemento de la materialidad de sentir la cercanía de los edificios, el espacio público y las personas. Pero ¿por qué no deambular por las zonas que se puedan caminar más cercanas de nuestro barrio o ciudad? ¿por qué tiene que ser tan lejos y tan caro? Esto puede tener que ver con un incremento en el ingreso de grupos poblacionales, es decir, tienen los recursos que antes no estaban disponibles, pero esto aunque es condición necesaria no es suficiente para gastar el dinero en turismo de larga distancia en vez de otros bienes de ocio como los libros. 

Creo que la explicación transcurre en porque ahora cargamos con la ultra-especialización del tiempo, en nuestros oficios no tenemos trabajo de campo, carecemos de un contacto cercano con la realidad que es transformada a través de los cientos de papeles que producimos. Así, una parte del tiempo se especializa en un mundo virtual, mientras que otra parte esta el ocio inflado con cafeína donde necesitamos la materialidad que nos niega la virtualidad. Las opciones intermedias entre estos dos momentos se hacen cada vez más escasas. Cuando tenemos el tiempo para abordar la materialidad de la vida en la tierra le metemos cafeína, proteína y anabólicos; nos especializamos y terminados boca abajo en el otro lado de la tierra, después de haber quemado mucho combustible fósil, rodeados de personas que utilizan símbolos en sus comunicaciones que no entendemos y no queremos entender porque eso implicaría estudiar su historia con detenimiento y con un tiempo que no tenemos, de hecho entender es lo que menos queremos porque el estudio por fuera de un laboratorio no suele tener mucha materialidad. 

Lo que sí tenemos parados boca abajo en el otro lado de la tierra es la inmediatez de las películas, captamos colores, masas, pesos, texturas y movimiento; nos  estremecemos por los movimientos del viento, los gestos amables de los extraños, los colores del atardecer y un mundo nuevo. Todo a lo que la televisión se acerca y nos promete en la sala de la casa, pero con su otra mitad complementaria que carga con el peso que tienen las cosas en la Tierra.

Paul Gauguin. Bathing, Dieppe



Una isla del Caribe

Una isla del Caribe para que Botero aprenda cómo es

Pa' qué no tenga que ir a Tahití a perseguir a Gauguin

Una isla del Caribe para el mareo de la eternidad que provoca las olas en los recién llegados de los viejos continentes

Una isla casi sin mapa, casi sin nombre

Una isla sin divisiones políticas administrativas

Una isla del Caribe para los encuentros fortuitos que no se repiten

O de los que duran toda la vida

Una isla del Caribe para que la sueca Lisbeth Salander arregle el mundo desde su ordenador

Una isla del Caribe para olvidar dormir a causa de los porros, las puyas y los fandangos




13 de junio de 2021

El tiempo es un cuarto de espejos que nos permite repetirnos una y otra vez

La naturaleza de la vida no la podemos captar en su completitud, eso no quiere decir que la vida sea más grande que nosotros, sino que nuestras herramientas son limitadas. Tampoco captamos nuestro ser en un solo momento del tiempo, tal vez el tiempo está ahí para alcanzar a recorrer una mayor extensión del terreno de la existencia, tiempo en ese sentido es la oportunidad continua para poder recorrer más y poder ensamblar las piezas con el poder de la memoria y la cognición.

El tiempo también parece clave para fortalecer nuestras sencillas maneras de actuar, aunque los problemas se puedan captar en corto tiempo como una extensión inconmesurable, nuestro actuar no se percibe en un corto tiempo como incomensurable, nuestras maneras de acción son sencillas, listar las soluciones, ordenarlas según algún criterio, procurar que los medios para alcanzar las soluciones sean los menos costosos posibles, reducir la incertidumbre, reducir los riesgos, acumular recursos para el futuro y actuar ante las contingencias con un plan debajo del brazo. Para abordar los problemas que nos trascienden, tenemos poco, tenemos solo 24 horas, y tenemos que hacer otras muchas cosas, y nos quedamos sin tiempo. Sin embargo, la combinación de nuestras maneras de actuar sencillas y humildes con el tiempo que nos permite repetirlas una y otra vez se convierten en lo que somos, nuestras decisiones, nuestro poder resulta así ser sencillo y humilde.


Sí, tenemos mucho por hacer, tenemos que agilizar el paso, tenemos que responder ante múltiples instancias de forma urgente, pero también es cierto que no podemos invocar un poder milagroso, los milagros solo son milagros porque son independientes de nuestras cuitas, que las demandas y la urgencia de las necesidades no nos van a convertir en súper-seres. Dejad que crezcan las demandas todo lo que quieran, es vano preocuparse por eso cuando lo que nos es propio es lo otro, el tiempo que tenemos y nuestras maneras de actuar.



5 de junio de 2021

¿Cómo no ser amables al entrar a aquella noche buena?

Preludio:

La superficie metálica de color blanco resplandece a la luz del sol dentro de un fondo oscuro estrellado, un fondo estrellado distinto al que se ve desde la tierra, sin la distorsión que produce la atmósfera. De repente, ahora es posible ver un mujer con un traje espacial atada a la nave a través de un cordón de vida.

Hemos salido de la tierra, hemos salido de nuestro país de origen, alguna vez cuando el mundo era más pequeño, lo atravesamos para ir a vivir a otra parte. Además, un niño descubre por primera vez la inquietud de su mascota por salirse de su casa, por saltar la cerca, la frustración de no poder garantizar la seguridad de la mascota por fuera de la casa y la pregunta ¿por qué querer salirse si tiene todo en la casa?

Dos recortes de poemas:

Do no not go gentle to that good night

Dylan Thomas, Do not go gentle into that good night, lo traduzco como "No seas amable al entrar a aquella noche buena"

Porque a la riqueza miro de perfil
mas no con odio

Raúl Gómez Jattin, El Dios que Adora

Episodio 2 de la temporada 4 de The Crown «The Balmoral Test»:

La princesa Margaret le sugiere a Thatcher que use un poco de perspectiva para abandonar un poco de su obsesión al trabajo por placeres más aristocráticos como los juegos de salón y la caza.

Texto principal:

Por el pecado de movernos, pareciera que nos tocase pagar una penitencia y es la sumisión a la lógica del movimiento. La predicción constante del futuro y la continua actualización de trayectorias sobre los objetos que nos rodean para asegurarnos de no tropezar con ellos. A su vez descifrar la lógica a la que nos tenemos que someter por ser humanos tal vez requeriría un esfuerzo sobre-humano. Sin embargo, algo se puede decir al respecto, seguramente no es la única lógica y deseamos trascenderla. La existencia de ese deseo, independiente de su satisfacción o frustración, da luces hoy sobre cómo poner en perspectiva la vida

Debajo del banner del blog lleva como por diez años la frase "que cada paso hacia adelante sea una celebración de la vida", esta nueva entrada en el blog, después de lo que pareció una eternidad, es una pequeña rebelión a esa frase y a su vez una reafirmación. La lógica de la vida puede que no sea la lógica de muchos seres, la tragedia como característica esencial de la vida humana puede ser señalada como simplemente "demasiado" por algunos: ¿inmadurez? tal vez, pero es inmadurez condicional a la vida humana; ¿el éxito? tal vez, pero condicional a la vida humana; y ¿el fracaso? tal vez, pero condicional a la vida humana.

Esta entrada del blog es re-afirmación de esa frase porque resalta la parte de celebrar. Una celebración no es una actividad trivial, no es admiración ni tampoco sumisión, una celebración tampoco tiene que ser placer ciego, la celebración de la que habla esa frase siempre ha sido un poco de armar una parranda a propósito o en consideración de la lógica de la vida. 

A la vida y su pérdida hay que mirarla de perfil, no tomársela demasiado en serio (debo aclarar que muchas personas dicen exactamente lo contrario), su lógica puede que se nos antoje paupérrima. Así, el deseo de salirnos de la vida (ojo, esto no es lo mismo que morir, es más bien trascender a su lógica y moverse a otra) puede ser un hecho que es producto de nuestra capacidad de explorar y de salirnos de nosotros mismos, de que podemos contemplar a esa cosa gigante que es la vida con perspectiva, y señalar sus matices de grises, pero no bajar la cabeza ante sus multitudes de sentidos. Esto puede lanzarnos a reconocer que hay más sentidos que nos permiten ser conscientes que algunas cosas pudieron ser distintas, que pudimos ser distintos, que no todo tiene que ser contingente y que algunas cosas tienen que ser contingentes. Celebrar la vida es tener la compasión para no ser amables al entrar a aquella buena noche; es señalar con nuestro dedo índice a la vida como si fuese algo externo a lo que somos, como si todo el cuento no estuviese reducido a sus dinámicas, porque imaginamos otros mundos posibles.

Gracias a Kashiwagi, hermano -personaje de la Novela de Genji de Murasaki Shikibu- y a mi vientre materno, madre, por dónde salí de mí mismo.


16 de octubre de 2019

Intervención en el lanzamiento del tercer número de la revista de estudiantes de economía Intercambio

Ciudad Universitaria, Bogotá. 24 de sept. de 19.


Buenas tardes a todos.
Miembros de Intercambio.
Profesores.
Estudiantes.
Asistentes.

Mi intervención tiene el propósito de compartirles mi perspectiva personal sobre Intercambio y algo de mi experiencia como uno de los primeros tres editores de la revista.

El martes 19 de agosto de 2014 nos reunimos en un salón de la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas -Sede Medellín- diez estudiantes para concretar e implementar una idea del decano de para establecer una revista de estudiantes de economía. Uno de los antecedentes más significativos para esta reunión fue la creación de la revista de estudiantes de historia de la misma Facultad, Quirón. En esa reunión votamos por el nombre actual de la revista y nos colocamos la meta, un poco ingenua, de tener el primer número de la revista en el primer semestre de 2015. El primer número de la revista salió a comienzos del 2017.

Durante el resto del 2014 y 2015 hubo muy poca actividad en la revista. Trabajamos en documentos para presentar al Consejo de Facultad, nombramos Comités dentro de la revista y pensamos en los medios de difusión. En 2015 hubo una pausa y tendría que pasar mucho tiempo para volver a reunir en un mismo recinto tantas personas interesadas por la revista porque la mayoría de aquellos de esa primera reunión no volvieron.

El próximo paso significativo fue la elaboración junto con José Antonio Cadena y Didier Hermida del documento “Propuesta de creación de Intercambio, revista de estudiantes de economía”. Este documento fue aprobado con correcciones en marzo del 2016 por parte del Consejo de la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas.

Me voy a detener en el tiempo en este momento de la revista dado que fue la primera vez que supimos que era Intercambio. Y para responder qué es Intercambio existen dos enfoques desde mi punto de vista. Estos dos enfoques se determinan mutuamente y evolucionan en conjunto.

El primer enfoque parte de las operaciones propias de una revista y los criterios de calidad con que se llevan a cabo. En este caso lo que más recuerdo es contactar a los pares evaluadores, esperar a que respondan, llevar las correcciones a los autores y enviar la respuesta de aceptación o rechazo de un trabajo, todo esto manteniendo la confidencialidad pertinente. Recuerdo la preocupación para que nos llegasen trabajos. Los procedimientos para evitar el plagio. Pedir permiso en las universidades de Medellín para ir a pegar afiches publicitarios. Recuerdo que uno de los momentos más emotivos fue la elección de los nuevos miembros del Comité Editorial.

El segundo enfoque, igual de necesario que el primero, parte del objetivo de tener una revista sostenible. Esto quiere decir que la revista pueda continuar el proceso editorial en el tiempo con criterios de calidad y eficiencia, pero, además, manteniendo una identidad. Esta parte de la identidad es mucho más difícil de abordar que explicar las operaciones editoriales. Cada uno de los editores y colaboradores desde sus diferencias resaltan algunos aspectos que son los más significativos para éste. Sin embargo, lo que termina siendo la revista no es la visión particular de cada uno sino una combinación de estas y esto es lo que determina la orientación, el ritmo y los criterios de todas las actividades de la revista.

Así, en marzo de 2016, los tres miembros del Comité Editorial nos acercamos al problema de la definición de la identidad de la revista a partir de los siguientes cuatro puntos:
  • Ser el resultado de entender a un estudiante de pregrado de la Nacional como uno que no solo participa en los espacios, sino que también los crea dentro del marco institucional que brinda la Universidad. Citando el documento de propuesta de creación de la revista “toma las riendas de su proceso de formación, construye propuestas y participa en diferentes escenarios”.
  •  Comunicar los esfuerzos por escribir, leer y pensar de economía que están presentes en los trabajos publicados. Que la publicación de los trabajos sirva de incentivo para escribir mejor, tener una mejor expresión oral, fomentar el hábito de la lectura y el trabajo en equipo.
  •  Los problemas económicos que quisimos resaltar en la propuesta fueron la sostenibilidad ecológica, los problemas agrarios, la seguridad social, la seguridad alimentaria y la desigualdad.
  •  Por último, propender por la diversidad de enfoques teóricos y metodológicos.
Teniendo en mente estos dos enfoques, durante el segundo semestre del 2016 se emplazó la convocatoria de recepción de artículos y se procedió a su revisión. Hicimos la convocatoria para integrar a dos nuevos miembros en el Comité Editorial. Se conocieron los requerimientos para tramitar el ISSN en línea.

Agradecimos a esos autores que enviaron sus trabajos, que fueron la prueba de que sí había demanda para una nueva revista de estudiante de economía en el país, porque todo el trabajo que habíamos adelantado pudiese no tener sentido sin esos autores.

A principios de 2017 me alejé un poco de las actividades de la revista para salir definitivamente del Comité Editorial en septiembre de ese año, el día de mi graduación. A través del número dos de la revista supe de los esfuerzos y el ímpetu de sus miembros para formar nuevos enlaces en Bogotá y ampliar el equipo de trabajo. Lo que me alegró mucho porque siempre supimos que no éramos los únicos estudiantes de economía de la Universidad Nacional. Estábamos pensando en formar redes y puentes con la Sede Bogotá cuando planteamos la revista como “un espacio de comunicación de la comunidad universitaria a partir de la expresión, el fomento y la divulgación de productos académicos inéditos”.

Así, encontré que en el segundo número había un equipo de estudiantes de Bogotá de distintas carreras y una sección de agradecimientos extensa.  La indexación de la revista en diferentes bases de datos. Y actualmente está abierta la convocatoria para el quinto número. En el futuro espero que esta revista de los estudiantes de la Universidad Nacional sea símbolo de sus capacidades y motivación para estudiar economía y que se publiquen muchos más números con calidad editorial.

Por último, poner empeño en responder la pregunta “qué es la revista” o “qué es cualquier organización de la que hagamos parte”, por ejemplo, la Universidad Nacional, es un pequeño paso para renovar una y otra vez los esfuerzos de trabajar por una comunidad de reconocimiento mutuo y de fines compartidos que es el espacio ideal para cualquier estudiante de economía. Porque la Universidad Nacional termina siendo lo que sus administrativos, profesores, estudiantes y demás miembros han creído que es, así cómo ha pasado con la revista.

Gracias por su atención. Muchas gracias por la invitación.


11 de octubre de 2019

El gato que no va a volver a casa si no estás - The Wind-Up Bird Chronicle

Un comentario sobre la novela "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" de Haruki Murakami.

Versión original en italiano:

Un gatto nel blu (Un gato en el azul)
guarda le stelle, (mira las estrellas,)
non vuol tornare (no quiere volver)
in casa senza te. (a casa sin ti). Fuente: El Comercio -Perú

Versión reconocida en español:

El gato que está en nuestro cielo
No va a volver a casa si no estás. Fuente: Musixmatch

El gato del matrimonio Okada desaparece un día cualquiera por un tiempo prolongado. Kumiko, la esposa de Tōru Okada, desaparece un día cualquiera al salir para el trabajo, como es propio para un autor seguidor de Kafka como lo es Murakami. 

Y Murakami, casualidad o no, no es el único que desaparece al gato como señal de que algo desastroso se está desarrollando en el horizonte y que se acerca a medida que pasa el tiempo. Ya  un gato había desaparecido como señal de una separación en lo hogares latinoamericanos donde tanto colocan un "Un gato en la oscuridad", una canción interpretada por Roberto Carlos y compuesta por dos italianos: Giancarlo Bigazzi y “Totò” Savio. 

La misión asignada al protagonista de la historia es buscar a Kumiko y al gato, por supuesto. Tōru no se siente satisfecho con una puerta por la que no regresa Kumiko y una ropa que no se pone Kumiko. Tōru sabe que Kumiko empezó a contarle una historia sobre su pasado que pareciera continuar en el presente pero que no terminó de contarla. Tōru sabe que en su primera cita se sintió vulnerable y en peligro rodeado de muchas medusas pero lo soportó con esmero hasta cuándo no más pudo y Kumiko fue en su ayuda, un evento con la suficiente carga emocional para regresar mucho tiempo en el futuro y no dejar que Tōru se fugue para Malta huyendo de su pasado ineludible. Ni una carta de despedida, ni una llamada, ni una amenaza serán suficientes en su conjunto para hacer doblar el ánimo del protagonista de encontrar un buen cierre a su historia con Kumiko. 

Pero nuestro héroe no tiene que enfrentar a los lestrigones, ni a los cíclopes, ni al colérico Poseidón. Tōru debe deambular siempre perdido pero con coraje por los pasillos de un hotel al cuál accede a través de los sueños y enfrentarse con un bate a su antagonista en la penumbra de una de las habitaciones, algo más apropiado a los modos de vida del presente que las odiseas griegas. Un hotel donde existe una pantalla gigante que nos recuerda la ausencia de televisión en el matrimonio Okada. Tōru se verá pequeño al lado de la pantalla y, además, solo en medio de una multitud de seguidores fanáticos. Sin embargo, la ayuda no tarda en llegar aunque siempre ambivalente e insegura, algo que al protagonista como al lector les resulta frustrante. El protagonista acepta la ayuda y se acostumbra a su estilo.

El pasado y el presente de la historia japonesa trasiegan a todas estas fuerzas. De la guerra ruso-japonesa, de las llanuras de Manchuria y de las heridas de personas y de toda una sociedad pareciera que surgieran manos que mueven las fichas del presente. ¿Qué tienen a su favor quienes quieren al gato devuelta? Su razonamiento implacable, en especial, el de May Kasahara; sus sentimientos, en especial, el amor que siente Tōru; y cuentos, en especial, el de un ex-soldado que no ha vuelto a sentir amor, una narración que tal vez imprime en Tōru la firmeza para no ceder a una vida sin Kumiko fácilmente.

En 1Q84 tenemos para marcar el ritmo y establecer "leyes de movimiento" un libro al que se le añaden y quitan páginas y la intercalación de capítulos entre Aomame y Tengo que se acercan poco a poco (Nociones que hacen a 1Q84 una novela a la que se vuelve). En The Wind-Up Bird Chronicle tenemos a Mr. Honda indicando cómo se deben mover los personajes al principio de la novela. Hasta casi parece que Murakami nos diría: yo les dije todo lo que iba a pasar en el capítulo cuarto. Después de revelar que el lugar apropiado para Tōru es arriba o abajo del mundo sobre el cuál presiden las leyes, es decir, el trabajo legal puede no ser lo propio de Tōru, sigue este apartado clave:
"(...) El punto no es no resistirse al flujo. Sube cuando se espere que subas y baja cuando se espere que baje. Cuando se espere que subas, encuentra la torre más alta y sube hasta la cima. Cuando se espere que bajes, encuentra el pozo más profundo y baja hasta el fondo. Cuando no haya flujo, quédate quieto. Si resistes el flujo, todo se seca. Si todo se seca, el mundo es oscuridad" (p. 51, traducción propia desde el inglés).
Me parece a mí que Tōru obedece: se quedó quieto al dejar pasar el tiempo viendo pasar a la gente y a los trenes sentado en una banca. Y bajó una infinidad de veces al pozo que estaba seco y, al final, se llena de agua.

El antagonista de esta novela es Noboru Wataya, un economista del cuál sus padres tenían grandes expectativas y que se destacó en la academia, pero sobretodo en los medios. Tōru no ha recibido una preparación académica extensa pero cualquier persona cercana al método científico reconocerá que él señala a Noboru Wataya de carecer un marco teórico particular en el cual basar sus opiniones, por lo cuál, es inconsistente al acomodar sus opiniones en cada momento dependiendo de la oportunidad de mostrar su superioridad a su interlocutor. La siguiente cita está en inglés porque creo que es más precisa de este modo a que si la tradujese: 


"(...) But if you paid close attention to what he was saying or what he had written, you knew that his words lacked consistency. They reflected no single worldview based on profound conviction. His was a world that he had fabricated by combining several one-dimensional system of thought. He could rearrange the combination in an instant, as needed. These were ingenious -even artistic- intellectual permutations and combinations. But to me they amounted to nothing more than a game. If there was any consistency to his opinions, it was the consistent lack of consistency, and if he had a worldview, it was a view that proclaimed his lack of a worldview. But these very absences were what constituted his intellectual assets. Consistency and an established worldview were excess baggage in the intellectual mobile warfare that flared up in the mass media's tiny time segments, and it was his great advantage to be free of such things" (p. 75)
Para vencer a Noboru Wataya, Murakami parece irse muy a fondo en los vericuetos de la existencia humana. En particular, le sugiere a Tōru a través de Mamiya que el problema de recuperar a Kumiko puede llevarlo al instante que defina su vida:


"(...) But what I want to convey to you, Mr. Okada, is this: I happened to lose my life at one particular moment in time, and I have gone on living these forty years or more with my life lost. As a person who finds himself in such a position, I have come to think that life is a far more limited thing than those in the midst of its maelstrom realize. The light shines into the act of life for only the briefest moment -perhaps only a matter of seconds. Once it is gone and one has failed to grasp its offered revelation, there is no second chance. One may have to the rest of one's life in hopeless depth of loneliness and remorse. In that twilight world, one can no longer look forward to anything. All that such a person holds in his hands is the withered corpse of what should have been" (p. 209)
Bueno y tales discusiones no son ajenas a la literatura universal, esto porque la Divina Comedia resalta muchas veces ese instante en que los humanos definen su vida. Solo que el castigo para Murakami parece venir antes de la muerte. Borges en Siete Noches lo señala mejor que yo:


"Una novela contemporánea requiere quinientas o seiscientas páginas para hacernos conocer a alguien, si es que lo conocemos. A Dante le basta un solo momento. En ese momento el personaje está definido para siempre. Dante busca ese momento central inconscientemente. Yo he querido hacer lo mismo en muchos cuentos y he sido admirado por ese hallazgo, que es el hallazgo de Dante en la Edad Media, el de presentar un momento como cifra de una vida. En Dante tenemos esos personajes, cuya vida puede ser la de algunos tercetos y sin embargo esa vida es eterna. Viven en una palabra, en un acto, no se precisa más; son parte de un canto, pero esa parte es eterna. Siguen viviendo y renovándose en la memoria y en la imaginación de los hombres."
"(...) Cada uno se define para siempre en un solo instante de su vida, un momento en el que un hombre se encuentra para siempre consigo mismo."
Juzgar como carente de un marco teórico específico a Noboru Wataya, la frustración que produce los personajes surrealistas y los acontecimientos extraños tanto a los lectores de Murakami -recuerden la lluvia de pescados en Kafka en la orilla- como a Tōru y hasta el orden exacto del universo ilustrado por la Divina Comedia se contrapone con el punto de vista #4 de May Kasahara. Tal vez en la búsqueda de balanceo de opiniones, tal vez en un acto de humildad, tal vez Murakami contándonos porque es tan así, tan lluvia de pescados, está ésta joven que abandonó el colegio y trabaja en las montañas en un oficio repetitivo relacionado con hacer pelucas:


"(...) It's like when you put instant rice pudding mix in a bowl in the microwave and push the button, and you take the cover off whe it rings, and there you've got rice pudding. I mean, what happens in between the time when you push the switch and the microwave rings? You cant tell what's going on under the cover. Maybe the instant rise pudding first turn into macaroni gratin in the darkness when nobody's looking and only turns back into rice pudding. We think it's only natural to get rice pudding after we put rice pudding mix in the microwave and the bell rings, but to me that's just a presumption. I would be kind of relieved if, every once in a while, after you put rice pudding mix in the microwave and it rang and you opened the top, you got macaroni gratin. I supposed I'd be shocked, of course, but I don't know, I think I'd be kind of relieved too. Or at least I think I wouldn't be so upset, because that would feel, in some ways, a whole lot more real" (p. 461)
Y pues bueno, el gato regresa. Se cumple el deseo de la audiencia de que le cambien el nombre y ahora se llama Mackerel -un tipo de pescado-. La reacción al regreso del gato está en la primera cita de las siguientes que resalto por su valor poético:
"Holding this soft, small living creature in my lap this way, though, and seeing how it slept with complete trust in me, I felt a warm rush in my chest. I put my hand on the cat's chest and felt his heart beating. The pulse was faint and fast, but his heart, like mine, was ticking off the time allotted to his small body with all the restless earnestness of my own.” (p. 378)


It was as is we had sprouted great bug wings and could fly anywhere we liked. (p. 475)

The place was like an ancient tomb after grave robbers had carried off the body. (p. 551)

Referencia

The Wind-Up Bird Chronicle by Haruki Murakami, Jay Rubin (Translator) Paperback, 607 pages
Published August 2015 by Vintage International.

Adición

Borges en El Golem tiene una estrofa también dedicada a gatos ausentes:
Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)



7 de septiembre de 2019

High Life Movie

El espacio negro y vacío cuelga en el exterior de una solitaria nave espacial
En la cubierta, un hombre ajusta una tuerca
Por un instante levanta la mirada
La llave que tenía en la mano sale flotando lejos de su alcance

¿Qué tan fácil es perderse en el espacio negro y vacío?
¿Qué tan difícil es ajustar una tuerca?

Para el hombre no hay nada nuevo en el espacio negro y vacío
De hecho su mirada se pierde tan fácil en éste porque le es familiar

¿Qué más familiar para el hombre que el espacio negro y vacío?
Acaso el hombre no lleva también por dentro otro espacio negro y vacío

La tuerca es solo una distracción
Para mantenernos atados a las quimeras usuales
A los destellos de luz que aparecen de vez en cuando
Que lo son todo

21 de julio de 2019

¿Qué pasa si el cambio climático, por culpa nuestra, provoca desplazamientos masivos, violencia y catástrofes en todo el mundo?

No he leído mucho al respecto, pero creo que es muy probable que a medida que pase el tiempo la fuerzas naturales en la biósfera nos genere cada vez mayores dificultades.

Tal vez el cambio climático en los próximos siglos sea la noticia más importante, sin parangón en toda la historia de la humanidad. Al menos así debe ser, porque el cambio climático, entre sus muchas aristas, nos debe llevar a plantearnos la pregunta sobre quiénes somos, no a nivel individual donde la pregunta se desfigura, sino en el nivel correcto, este es, como especie.

No he leído al respecto, pero creo que hay especies donde la pregunta a nivel individual sea más relevante, sin embargo, los seres humanos indudablemente no son organismos aislados de los otros seres humanos, como si podría pasar en mayor grado en otras especies. De hecho, no hay seres humanos sin los demás seres humanos.

Un punto donde podemos reflejar nuestra carencia de individualidad son los conceptos, arquetipos y modos de vivir que vienen de alguna parte de la sociedad y en algún momento se esparcen el resto de la sociedad. Así, llegamos a un mundo lleno de estos conceptos, arquetipos y modos de vivir y su presencia es tan frecuente que nos obligan a definir una posición en términos de estos. Luego, para construir una imagen de sí mismo usualmente es imposible saltarnos estas ideas que los seres humanos han construido y esparcido, y se sienten como un fenómeno colectivo en verdad.

Bueno, yo creo que el cambio climático nos colocará bajo una presión inmensa para renovar una vez más la eterna pregunta sobre quiénes somos. Esto es así porque si el cambio climático, por culpa nuestra, provoca desplazamientos masivos, violencia y catástrofes vamos a demandar explicaciones sobre cómo fue que todo esto pasó o dejamos que pasara.

A pesar de los múltiples modos de cooperación y apoyo mutuo que hemos inventado, la contaminación del planeta tierra es un problema que tal vez supera nuestras capacidades. Si es así, me gustaría que aprendiéramos a perdonar las generaciones pasadas porque de esta manera podemos aceptar nuestros límites. Me parecería muy extraño y bello que respondiéramos con éxito a todos los retos que el ecosistema, nosotros mismos y el universo nos van a colocar una y otra vez. No creo que seamos óptimos a las condiciones del planeta tierra ni tampoco por fuera de éste. En ese sentido, debemos reconocer que el universo es más grande que nosotros y que la vida es mucho más que seres humanos.

Si se realiza el peor de los escenarios donde gran parte de la población humana del planeta desaparece luego de haber sufrido, comenzará otra era. Aunque algunos salgan indemne y puedan adaptarse con facilidad al cambio climático, tal vez los más ricos, algo se habrá perdido para siempre. Es posible que, aunque salven a unos pocos, como especie desaparezcamos. Esto porque si erradicamos hasta no más poder la diversidad de idiomas, formas culturales y de representación a las que hemos llegado para inventarnos una vida humana, sin duda alguna, perderemos una característica fundamental del ser humano contemporáneo. Así es como perdemos al ser humano contemporáneo.

Luego de que perdamos en un juego con nosotros mismos , ¿cuál será nuestra carta de despedida? Es posible que sea derrotismo, un odio intenso hacia un grupo de personas con ideas equivocadas y en gran medida responsables, no fuimos lo suficientemente buenos y amorosos para merecer el universo, etc. Sin embargo, existe una carta o actitud que prefiero.

Es cierto que podemos imaginar lo imposible y no descansar hasta hacerlo posible. Es cierto que podemos re-inventarnos una y otra vez y salir como especie e individualmente de mundos llenos de maldad. Tal vez incluso estaba dentro de nuestro alcance evitar las catástrofes, pero lo dudo en caso de que ocurra. Esto es así porque debemos reconocer los límites de nuestra especie, nosotros fuimos una propuesta más de solución para preservar la vida en el universo. Dado que existimos por un tiempo, la propuesta fue compatible con nuestro entorno por ese tiempo pero si deja de existir es porque dejó de ser compatible con las necesidades particulares del lugar que ocupamos en la naturaleza.

Si llegamos a ser incompatibles con el lugar que habitamos, ¿a quién hay que hacer responsable? Seguramente no es al entorno que suele seguir reglas independientes de nuestra voluntad. Sin embargo, como especie, ¿podemos cambiar nuestra forma de habitar el mundo lo suficientemente rápido para volver a ser compatibles? ¿está eso al alcance de nuestro voluntad?

Mi posición es que debemos preparar las respuestas. Es decir, no descartar el escenario donde no esta al alcance de nuestra voluntad individual cambiar lo que somos como especie de forma rápida. Ese escenario esta ahí para ser pensado y analizado con cuidado. Es de seres humanos re-inventarse una y otra vez pero también es de seres humanos reconocer los límites de nuestras capacidades y desarrollar la compasión necesaria para perdonar.

Es así, como debemos volver a lo que creemos bueno en nosotros. Cuando el atardecer llegue, debemos ser capaces de asumir nuestros errores y distinguir entre lo que estaba a nuestro alcance y lo que no. No llorar sin consuelo sobre la leche derramada sino estar orgullosos de nuestra identidad como especie. Tengo el presentimiento de que podemos encontrar algo de estar orgullosos, a pesar del atardecer, si buscamos bien.